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11/05/2017

Sistema de salud pasó de usar la edad como factor discriminatorio a la atención integral de los 620.000 jubilados y pensionados

“Antes las mutualistas no captaban personas mayores por los costos que les podía insumir, hoy eso no ocurre”, recordó el ministro de Salud Pública, Jorge Basso, en la celebración de los 10 años de la reforma sanitaria. Mencionó que desde 2007 se incorporaron en total 620.000 jubilados y pensionados al Seguro Nacional de Salud que, en el sistema anterior, quedaban sin cobertura sanitaria.

Foto: MSP

Foto: MSP

Durante la celebración de los 10 años de la implementación del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), que se realizó en la sede ministerial, Basso indicó que antes de la reforma la atención sanitaria estaba supeditada a la capacidad de las instituciones y el bolsillo de cada uruguayo, con prestadores de salud que no pagaban en fecha a sus empleados ni garantizaban su seguridad laboral.

A esto le sumó la consideración de que el sistema era frágil, ya que discriminaba a los adultos mayores al momento de ingresar en una mutualista. Por otra parte, recordó que el seguro implementado amparaba a 600.000 trabajadores privados atendidos por el régimen organizado desde la Dirección de Seguros Sociales por Enfermedad (Disse), quienes al jubilarse quedaban sin amparo sanitario.

Con la reforma de la salud, el sistema sanitario pasó “de usar la edad como un factor discriminatorio” a la atención integral de todos los jubilados y pensionistas, unos 620.000 uruguayos en 2016, mediante la incorporación de distintos colectivos de jubilados y pensionistas.

Con el cambio en el financiamiento de gestión a través de un sistema y un seguro, todos los usuarios tienen garantizada una canasta de prestaciones comparable a los servicios prestados en los países del mundo más importantes.

Los usuarios eligen a su prestador libremente dentro de un proceso regulado y aportan a un fondo un porcentaje de sus ingresos, “factor de distribución económica más que señalable como política pública de gobierno”. El Fondo Nacional de la Salud (Fonasa) recibe aportes de trabajadores, pasivos, familias, empresas y de Rentas Generales porque “no mira para el costado a la hora de aportar recursos y consolidar una reforma estructural de este porte ”, tal como estipula la ley.

En julio de 2016 se incorporó el último colectivo comprometido por ley, con lo cual el Seguro Nacional de Salud atiende a 2.535.598 afiliados al Fonasa. En 10 años, la proporción del gasto en puntos porcentuales del producto bruto interno se mantuvo en cifras razonables para Basso: en 2007 el gasto era el 8,2 % del PBI y en 2014, del 8,9 %.