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07/09/2018

Unidad del Pereira Rossell brindó cuidados paliativos a más de 800 niños en últimos 10 años

La Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos del Pereira Rossell atendió de forma integral, en diez años, a 800 niños con enfermedades que amenazan o limitan su vida. La responsable, Mercedes Bernadá, dijo que desde su implementación, sobre todo desde que se dispuso la atención domiciliaria, disminuyó el número de consultas en centros de salud, mejoró la calidad de vida de los niños y se redujo costos a la institución.

Foto: Presidencia

Foto: Presidencia

Los equipos especializados en cuidados paliativos en niños y adolescentes trabajan para mejorar la calidad de vida de personas con enfermedades que amenazan o limitan su vida, por ejemplo, el cáncer. El apoyo y cuidado se concreta desde el diagnóstico de la patología con asesoramiento psicológico, medicación y contención en el proceso o en caso de fallecimiento. Los cuidados paliativos pueden hacerse en conjunto con los curativos.

Además de las enfermedades oncológicas, otras situaciones requieren de este servicio en concordancia con la tendencia a un aumento de la cantidad de niños que sobreviven al nacer y con la baja de la mortalidad infantil. Padecimientos como cardiopatías o patologías neurológicas, así como condiciones de salud derivadas de siniestros de tránsito o casos de violencia doméstica, son algunas de sus determinantes.

En Uruguay, en el sector público, la experiencia más consolidada es la Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos del Centro Hospitalario Pereira Rossell, que atiende a niños de todo el país y cumple diez años. En Maldonado, se desarrolla una modalidad conjunta entre el servicio público y uno privado. A su vez, son pocos los prestadores que ofrecen esta modalidad, incluida en las prestaciones obligatorias dispuestas por el Ministerio de Salud Pública, que por ello las difunde especialmente.

Mercedes Bernadá, responsable del área en el hospital Pereira Rossell, explicó que este trabajo es desarrollado por un equipo interdisciplinario constituido por pediatras, psicólogos, asistentes sociales y enfermeras, lo que consideró fundamental para abordar de manera intergral las situaciones que determinan el sufrimiento de las familias.

La unidad del hospital montevideano atendió en estos años a más de 800 niños y adolescentes, un 40 % de Montevideo, un 15 % de Canelones y el resto de los otros 17 departamentos. Se estima que más de 4.000 niños podrían necesitar este tipo de cuidados en Uruguay.

Los cuidados paliativos se deben ofrecer dentro de la institución de salud, en caso de internación, en una policlínica o en el hogar del paciente, dos veces por semana. Generalmente, los niños asistidos son tratados en las tres modalidades. Bernadá dijo que se sugiere que la persona afectada permanezca el menor tiempo posible en el hospital, aunque, a veces, por la complejidad del caso, esto es inviable. Consideró ideal que el niño en cuestión sea atendido en su casa, rodeado de sus seres queridos, con sus juguetes y familiares. Dijo que esto mejora su calidad de vida y la de su entorno.

Desde hace dos años y medio, tiempo en que se implementó la visita a domicilio, se redujo en forma sustantiva la cantidad de consultas en emergencia, ingresos hospitalarios y días de internación. Este indicador se modificó de más de 900 días de internación en 2015 a 290 días en 2016. “Los redujimos a un tercio. Es un dato importante, porque para el Sistema de Salud es un ahorro y para el niño es un cambio significativo en la calidad de vida”, sostuvo.  

En el marco de la conmemoración de los diez años de creación de la unidad especializada en el hospital pediátrico, se organizaron dos jornadas, un seminario internacional el jueves 6 en la sede del Instituto de Derechos Humanos y un encuentro para profesionales de la salud el viernes 7 en el ministerio, ambos con la presencia de visitantes del exterior, expertos en este abordaje.